Rafael Laroche Fernández es una de las voces más reconocibles de la nueva ola del Flex Living en España. En plena pandemia, en 2020, cofundó Grupo HIVE con la convicción de que la rigidez del mercado residencial tradicional dejaba sin respuesta a una porción enorme de demanda urbana: profesionales en remoto, jóvenes con contratos cortos, parejas en transición, expatriados. Cinco años después, la firma gestiona más de 700 unidades en Madrid, Málaga y Barcelona, con un volumen de activos bajo gestión que supera los 180 millones de euros.
El modelo Flex Living de HIVE combina alquileres temporales con calidad de hotel —cocina privada, infraestructura de comunidad, programación social— y plazos de estancia que rompen la lógica de los doce meses obligatorios. En la práctica, eso significa edificios completos repensados como producto residencial: no compitiendo con hoteles ni con el alquiler tradicional, sino abriendo un tercer carril. La expansión reciente apunta a Alcobendas, Las Tablas, Valdebebas y Tres Cantos, llevando el formato más allá del centro premium.
Administrador solidario de Grupo HIVE Gestión, Laroche ha defendido en medios y foros como Sophiq Shots que el Flex Living no es un capricho de lujo sino una respuesta de supervivencia frente a precios que suben mientras los salarios no acompañan. Su tesis: la vivienda urbana del futuro pasa por ser más flexible, más profesionalizada y más comunitaria, no por levantar más metros cuadrados que terminan vacíos. En su conversación en Sophiq Shots, grabada en Arsis, comparte sin filtros los dos años sin cobrar y la tracción de su empresa.
Síntesis vertical de la conversación. Si engancha, escucha el episodio completo en Spotify, Apple o YouTube.
Ver episodio completo →Buscamos voces relevantes en arquitectura, inversión, real estate prime, lujo silencioso y emprendimiento ibérico. Si crees que tienes una historia que vale la pena escuchar — la tuya o la de alguien que conoces — cuéntanoslo.
Ser invitado →