Nicolás Montenegro cuenta su trayectoria creativa: la vocación innata de crear, aprender haciendo y equivocarse, y la idea de que emprender implica fracasar muchas veces hasta encontrar tu lugar; los sueños no se construyen de la noche a la mañana. También reflexiona sobre el verdadero lujo —la artesanía, lo local, el detalle cuidado y el silencio— y la importancia de crear prendas memorables para cualquiera, más allá de vestir a celebrities (tuvo la oportunidad de vestir a Madonna y Kylie Minogue); escalar en moda significa conectar, no solo crecer.